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30 de Julio de 2010

 
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UNA REVISIÓN DE LAS DIETAS CETOGÉNICAS BAJAS EN CARBOHIDRATOS

Dr. Eric C. Westman, John Mavropoulos, Dr. William S. Yancy y Dr. Jeff S. Volek.

En respuesta a la epidemia de obesidad en Estados Unidos ha surgido un renovado interés en dietas alternativas, especialmente en dietas que limitan el consumo de carbohidratos. La investigación reciente ha demostrado que las dietas cetogénicas bajas en carbohidratos pueden ayudar a la pérdida de peso y cambios favorables en triglicéridos en suero y colesterol de lipoproteína de alta densidad. Esta revisión resume la fisiología y estudios clínicos recientes con relación a este tipo de dieta.

Introducción

La obesidad ha sido implicada como la segunda causa importante de muerte pero evitable en los Estados Unidos y algunos estudios apoyan que la pérdida de peso intencional ocasiona una reducción en la mortalidad general (1,2). En respuesta a la epidemia de obesidad, existe un renovado interés en dietas alternativas. Dada la actual tendencia no favorable con los enfoques convencionales, no es poco razonable realizar una reconsideración de dietas alternativas previamente no evaluadas.

Basándose en ventas de libros, la dieta alternativa para bajar de peso más popular es la dieta muy baja en carbohidratos. A las dietas que limitan el consumo de carbohidratos se les conoce como “bajas en carbohidratos”, “muy bajas en carbohidratos”, “alta en proteínas”, “altas en grasa” y “cetogénicas”. Actualmente no existe un consenso sobre una definición cuantitativa precisa para una dieta baja en carbohidratos. Para fines de esta revisión, definimos una “dieta cetogénica baja en carbohidratos” (LCKD) como el consumo diario de menos de 50 g de carbohidratos, sin importar el consumo de grasa, proteína y calorías.

Fisiología de dieta cetogénica baja en carbohidratos

De glucocéntrica a adipocéntrica

Una célula humana típica contiene cerca de mil millones de moléculas de trifosfato de adenosina (ATP) en solución en cualquier instante dado. Remarcablemente esta cantidad de ATP se puede utilizar y resintetizar cada 3 minutos (3). Dada tal demanda tan grande de ATP, la existencia de trayectorias complementarias para su síntesis no es sorprendente, ya que tales trayectorias confieren ventajas de supervivencia durante perturbaciones extremas en consumo de macronutrientes. Bajo condiciones de limitación extrema de carbohidratos, el metabolismo celular puede seguir siendo apoyado si se proporcionan los nutrientes esenciales, como lo demostró el precedente cultural de los Inuit (esquimales). Las células que pueden usar ácidos grasos derivan energía de estos ácidos, glucosa y cetonas, pero cambiarán al uso preferente de más ácidos grasos. Las células que no pueden usar ácidos grasos deben apoyarse en glucosa y cetonas (por ejemplo el tejido nervioso). Las células con poca o nada de mitocondria dependen completamente de la glucosa (células con nada de mitocondria incluyen eritrocitos, cornea, lens y retina; células con poca mitocondria incluyen la médula renal, testis y leucocitos). Por eso, bajo condiciones de limitación extrema de carbohidratos, se usan las mismas fuentes de energía, pero una mayor cantidad de energía se deriva de los ácidos grasos y de las cetonas (“adipocéntrico”) y menos energía de la glucosa (“glucocéntrico”) (Tabla 1).

Similar a un ayuno prolongado

Aunque la investigación molecular que examine directamente un LCKD es limitada, se pueden usar modelos actuales de metabolismo de cuerpo entero como un marco para entender la fisiología LCKD. El modelo clásico de metabolismo de cuerpo entero es el ciclo de hambre-alimentación humana, el cual está compuesto de cuatro estados nutricionales globales: 1) bien alimentado, 2) ayuno temprano, 3) ayuno prolongado (o hambre), 4) re-alimentación temprana. A pesar de las diferencias bioquímicas asociadas con cada estado, los cuatro son guiados por dos principios generales. Primeramente, el cuerpo humano debe contener niveles adecuados de energía para sostener tejidos obligados y facultativos que metabolizan glucosa. Esto es particularmente importante para el sistema nervioso central (CNS) debido a que los ácidos grasos enlazados a proteínas son incapaces de cruzar la barrera sangre-cerebro y el CNS requiere entre 20 y 50% de energía metabólica en el descanso (4). Segundo, el cuerpo humano debe retener proteína endógena con el fin de sostener la capacidad fisiológica estructural y funcional saludable. De estos cuatro estados nutricionales globales, el modelo más relevante para el metabolismo de cuerpo entero LCKD es el metabolismo de ayuno prolongado.

Tabla 1. Principales fuentes de combustible en una dieta cetogénica de bajos carbohidratos

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