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COMPARACIÓN DE DIETAS CON ALTO CONTENIDO DE GRASAS Y ALTO CONTENIDO DE PROTEÍNAS CON UNA DIETA CON ALTO CONTENIDO DE CARBOHIDRATOS EN MUJERES OBESAS CON RESISTENCIA A LA INSULINA.
K. A. McAuley. C.M. Hopkins. K.J. Smith. R.T. McLay. S.M. Williams. R.W. Taylor. J.I. Mann.
Recibido el 4 de mayo del 2004. Aceptado el 10 de octubre del 4004. Publicado en línea el 23 de diciembre del 2004.
RESUMEN
Enfoque / Hipótesis. Se recomienda una dieta con bajo contenido de grasas saturadas y contenido rico de granos integrales, verduras y frutas para disminuir el riesgo de obesidad, enfermedad cardiovascular y diabetes melitus tipo 2, sin embargo hay un amplio interés en las alternativas con alto contenido de grasas (“Dieta Atkins”) y alta cantidad de proteínas (“Dieta de la Zona”) al enfoque convencional con alta cantidad de carbohidratos y fibra. Nosotros reportamos un estudio aleatorio comparando estos dos enfoques alternativos con una dieta convencional en mujeres obesas con resistencia a la insulina.
Métodos. Se seleccionó a 96 mujeres normoglucémicas, con resistencia a la insulina (BMI > 27 kg/m 2 ) para que de manera aleatoria fueran seleccionadas para una de las tres intervenciones de dieta: (1) dieta con alto contenido de carbohidratos y alto contenido de fibra (HC); (2) dieta Atkins con alto contenido de grasas (HF); o (3) dieta con alto contenido de proteínas (HP). El enfoque experimental se diseñó para mimetizar lo que se logra en la práctica clínica: las recomendaciones involucraron consejos concernientes a la selección de los alimentos y no fueron descriptivos en términos de energía total. Se supervisó la pérdida de peso y las fases de mantenimiento del peso (8 semanas cada uno), pero no se presentó contacto entre el equipo de investigación y las participantes durante las 8 semanas finales del estudio. El resultado se evaluó en términos de composición corporal e indicadores de riesgo de diabetes y enfermedad cardiovascular.
Resultados. El peso corporal, la circunferencia de la cintura, y los niveles de triglicéridos en insulina disminuyeron con las tres dietas, pero aparte de insulina, las reducciones fueron significativamente mayores en los grupos de la dieta con alto contenido de grasas (HF) y la dieta con alto contenido de proteínas (HP). Estas observaciones sugieren que las dietas populares reducen la resistencia a la insulina en mayor extensión que los consejos dietéticos estándar. Cuando se comparó con la dieta con alto contenido de carbohidratos y alto contenido de fibra (HC), la dieta con alto contenido de grasas (HF) y la dieta con alto contenido de proteínas (HP) mostraron que producen reducciones significativamente mayores (p<0.01) en varios parámetros incluyendo pérdida de peso (HF –2.8 kg, HF –2.7 kg), circunferencia de la cintura (HF –3.5 cm, HF –2.7 cm) y triglicéridos (HF –0.30 mmol/L, HF –0.22 mmol/L). El colesterol LDL disminuyó en los individuos en la dieta con alto contenido de carbohidratos (HC) y en la dieta con alto contenido de proteínas (HP), pero presentó la tendencia a fluctuar en aquellos sujetos en la dieta con alto contenido de grasas (HF) en la extensión que los niveles generales estuvieran significativamente más bajos en el grupo con la dieta con alto contenido de proteínas (HP) que en el grupo con la dieta con alto contenido de grasas (HF) (-0.28 mmol/L, 95% CI 0.04-0.52, p = 0). De aquellos en la dieta con alto contenido de grasas (HF), el 25% mostró un incremento en el colesterol LDL, auque esto ocurrió únicamente en el 13% de los sujetos en la dieta con alto contenido de carbohidratos (HC) y 3% en aquellos en la dieta con alto contenido de proteínas (HP).
Conclusiones/Interpretación. En la práctica de rutina una dieta con alto contenido de proteínas y reducción de carbohidratos puede ser el enfoque general más apropiado para reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes tipo 2. Para lograr los beneficios de una dieta con alto contenido de carbohidratos (HC), puede ser necesario incrementar los granos integrales, legumbres, verduras y frutas con alto contenido de fibra, y para reducir los ácidos grasos saturados en mayor extensión de lo que se parece lograr con la implementación de las guías actuales. El enfoque de la dieta con alto contenido de grasas (HF) parece exitoso para la pérdida de peso a corto plazo, pero se deben monitorear los niveles de lípidos. Sigue siendo una preocupación los efectos dañinos potenciales de la dieta.
Palabras clave: Enfermedad cardiovascular, dieta con alto contenido de carbohidratos. Dieta con alto contenido de grasas. Dieta con alto contenido de proteínas. Resistencia a la insulina. Obesidad. Diabetes tipo 2. Pérdida de peso.
Abreviaciones: CRP: Proteína C reactiva; HC: alto contenido de carbohidratos (HC); HF: alto contenido de grasas (HF); HP: contenido de proteínas.
INTRODUCCIÓN
Las modificaciones al estilo de vida ofrecen la única esperanza probada ante la epidemia mundial de diabetes tipo 2. Dos estudios aleatorios controlados realizados en Finlandia y los Estados Unidos demostraron reducciones sustanciales en el riesgo de progresión IGT a la diabetes tipo 2 [1,2], en ambos estudios las dietas recomendadas fueron de bajo contenido de ácidos grasos y contenido rico en granos integrales, verduras y frutas, de tal manera que los carbohidratos ricos en fibra proveyeran aproximadamente el 50% de la ingesta de energía total diaria, los ácidos grasos saturados a menos del 10%, los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados a aproximadamente 20%, y la proteína el porcentaje restante. Se ha mostrado que una dieta similar fue asociada con un mejoramiento en la sensibilidad a la insulina en individuos normoglucémicos resistentes a la insulina [3].
En cada uno de los estudios, se combinaron las recomendaciones sobre la dieta con consejos para incrementar la actividad física, mejorar la acción de la insulina y sobre las mediciones de la glucemia que se presentan en paralelo con la reducción de peso. La composición de macronutrientes y las elecciones de alimentos recomendados de esas dietas experimentales fue virtualmente idéntica a las recomendaciones establecidas por varios cuerpos internacionales y nacionales para el tratamiento de diabetes establecida [4,5] y la reducción del riesgo cardiovascular en personas con diabetes y en la población en general [6].
A pesar de la consistencia en contra de las recomendaciones oficiales hay un amplio interés en las dietas con enfoques alternativos que buscan la pérdida de peso y la reducción de riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes. Entre las dietas más ampliamente adoptadas está la Dieta Atkins [7], que es una dieta con alto contenido de carbohidratos y la Dieta de la Zona [8], que es un enfoque con alto contenido de proteínas. Ninguna de las dos involucra la prescripción de ingesta de energía. Mientras que ambas dietas claramente tienen el potencial de ayudar en la reducción del exceso de adiposidad, no esta claro si se puede sostener la pérdida de peso, si se presentan consecuencias metabólicas adversas, y si son apropiadas para utilizarse a largo plazo en términos de lo apetitoso.
Las altas tasas de pérdida a las que se debe dar seguimiento y la incapacidad consecuente del número de conclusiones clínicamente útiles pueden ser producto del número limitado de estudios publicados [9-11]. Hasta la fecha solamente un estudio se ha comparado simultáneamente la Dieta Atkins y la Dieta de la Zona con una dieta convencional con alto contenido de carbohidratos y alto contenido de fibras [11], y los resultados de este estudio no fueron concluyentes debido a la alta tasa de abandonos. Aquí reportamos los resultados de estudios aleatorios que compararon los dos enfoques alternativos con una dieta convencional en un grupo de mujeres consideradas con alto riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 debido a obesidad y resistencia a la insulina. |