|
Investigación original
COMPARACIÓN DE UNA DIETA MUY BAJA EN CARBOHIDRATOS Y BAJA EN GRASAS SOBRE LOS LÍPIDOS, SUBCLASES LDL, RESISTENCIA A LA INSULINA EN AYUNAS Y RESPUESTA LIPÉMICA POSTPRANDIAL EN MUJERES CON SOBREPESO
Dr. Jeff S. Volek, Matthew J. Sharman, Ana L. Gomez, Chris DiPasquale, Dr. Meliss Roti, Ami Pumerantz y Dr. William J. Kraemer
Objetivo : Las dietas muy bajas en carbohidratos se usan ampliamente para bajar de peso, pero pocos estudios controlados han determinado como estas dietas impactan los factores de riesgo cardiovascular comparado con dietas más tradicionales para bajar de peso. El principal objetivo de este estudio fue comprar una dieta muy baja en carbohidratos y una baja en grasa sobre los lípidos en sangre, subclases LDL, lipemia postprandial y resistencia a la insulina en ayunas en mujeres obesas y con sobrepeso.
Métodos : A trece mujeres normolipidémicas con sobrepeso moderado (grasa corporal >30%) se les prescribió dos dietas hipocalóricas (-500 kcal/día) durante períodos de 4 semanas, una dieta muy baja en carbohidratos (<10% carbohidratos) y una dieta baja en grasa (<30% de grasa). Las dietas se consumieron en una forma balanceada y al azar. Se tomaron dos muestras de sangre en ayunas en días separados y se realizó una prueba de tolerancia a la grasa al inicio, después de la dieta muy baja en carbohidratos y después de la dieta baja en grasa.
Resultados : Comparado con los valores correspondientes después de la dieta muy baja en carbohidratos, el colesterol total, LDL-C y HDL-C en ayunas fueron significativamente menores (p=0.05), mientras que la glucosa, insulina y resistencia a la insulina en ayunas (estimado mediante evaluación del modelo homeostático) fueron significativamente más altos después de la dieta baja en grasa. Ambas dietas disminuyeron significativamente la lipemia postprandial y ocasionaron cambos no significativos similares en la relación colesterol total/HDL-C, triacilgliceroles en ayunas, LDL oxidado y distribución de subclases LDL.
Conclusiones : Comparado con la dieta para perder peso baja en grasa, una dieta muy baja en carbohidratos a corto plazo no bajó los LDL-C pero evitó la disminución de HDL-C y ocasionó mejoría en la sensibilidad a la insulina en mujeres con sobrepeso pero saludables. Pequeñas disminuciones en la masa corporal mejoraron la lipemia postprandial y por lo tanto, el riesgo cardiovascular, independiente de la composición de la dieta.
INTRODUCCIÓN
Por varias décadas se han promovido las dietas muy bajas en carbohidratos como una alternativa superior para perder peso, mejor ejemplificadas con la dieta Atkins que vendió varios millones de copias (1). Recientemente se han examinado las dietas bajas en carbohidratos en varias pruebas clínicas que se enfocaron principalmente en bajar de peso. Los resultados generalmente indican que las dietas tradicionales muy bajas en carbohidratos ocasionan una mayor pérdida de peso comparadas con las dietas bajas en grasa (2-5). Sin embargo, varios estudios han examinado rigurosamente los efectos de las dietas muy bajas en carbohidratos sobre los factores de riesgo en la enfermedad cardiovascular incluyendo la lipemia postprandial, un factor de riesgo independiente y significativo para la enfermedad arterial coronaria (6, 7). Aunque la restricción en carbohidratos podría impactar favorablemente ciertos aspectos del metabolismo de lípidos comparado con las dietas bajas en grasa, tal como reducir la producción hepática de triacilgliceroles (8), son inherentemente altas en grasa saturada y colesterol y por lo tanto, pueden ser potencialmente aterogénicas.
Además de estudios que tienen como objetivo determinar los efectos de la restricción de carbohidratos en la pérdida de peso y composición corporal, se debe tener un entendimiento de los efectos en los factores de riesgo aceptados para la enfermedad cardiovascular en diferentes poblaciones antes de que esta dieta se recomiende ampliamente. Para considerar esta preocupación, nuestro laboratorio evaluó los efectos de las dietas muy bajas en carbohidratos en hombre y mujeres de peso normal bajo condiciones de mantenimiento de peso para aislar los efectos de la dieta independiente de la pérdida de peso. Colectivamente estos estudios han mostrado que la restricción de carbohidratos a corto plazo (<10% de energía total) por 4 a 8 semanas reduce los triacilgliceroles en ayunas, respuesta lipémica postprandial a comidas ricas en grasa y niveles de insulina y aumenta el tamaño de partículas HDL-C, LDL-C y LDL (9-12). No se sabe si ocurren respuestas similares en las mujeres con sobrepeso que consumen dietas para bajar de peso hipocalóricas muy bajas en carbohidratos.
Por lo tanto, el propósito primario de este estudio es ilustrar las respuestas de riesgo cardiovascular a corto plazo con respecto al consumo de una dieta hipocalórica baja en carbohidratos en mujeres con sobrepeso. Ya que la pérdida de peso por si sola tiende a mejorar el estado de riesgo, las respuestas se compararon con las logradas después del consumo de una dieta baja en grasa tradicional. Probamos la hipótesis de que una dieta muy baja en carbohidratos no tendría un efecto dañino en el estado del riesgo cardiovascular comparada con la dieta baja en grasas. Debido a que la respuesta de lípidos en sangre es muy variable, utilizamos un diseño de sujetos “dentro” con el fin de realzar la fuerza estadística y la oportunidad de detectar diferencias significativas entre las dietas.
|