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9 de Septiembre de 2010

 
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Título
LA MANÍA DE LA DIETA BAJA EN CARBOHIDRATOS.

Nota en portada
Las dietas novedosas (o de moda) vienen y van, pero ésta se expande. ¿Puede usted realmente bajar de peso dándose festines con carne de res, huevos y tocino? Si pudiera, ¿Debería hacerlo?

Por: Joel Stein

Una dieta es más que una moda, de hecho, es más que una simple dieta cuando personas esbeltas también la llevan a cabo. Y aun así, allí están, saltando en Noah's Bagels en Santa Mónica, California; ordenando panes tipo bagel con orgullo a los que se les saca el relleno, desechándolos como desperdicios tóxicos y sustituidos por queso crema pleno en grasa. En los restaurantes de Chicago se están atracando de bistec de solomillo pero desterrando la papa horneada de vuelta a Idaho. Jennifer Aniston ha sido castigada públicamente por su entrenador anterior quien piensa que la dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas de Aniston es muy extremosa. Cuando incluso los miembros del elenco más flacuchos de la serie televisiva Amigos ( Friends ) están a dieta, es obvio que algo está sucediendo. Lo que se está dando es un auge en las dietas bajas en carbohidratos, en los esquemas para bajar de peso que le permiten comer toda la proteína que usted guste – como carne, huevos y hasta el grasoso tocino – pero eso sí, si usted disminuye su consumo de carbohidratos, tales como pan, pastas y sodas. Las dietas que adoptan la grasa, como muchas otras modas que no debimos aceptar de nuevo, provienen de la década de los años 70, cuando los planes altos en proteínas tales como la Dieta Scarsdale y la Revolución Dietética (Diet Revolution) del Dr. Atkins hicieron un fondue. Ahora las dietas bajas en carbohidratos están de vuelta y más fuertes que nunca. Libros sobre dietas bajas en carbohidratos llenarán los cuatro sitios más importantes del próximo tiraje del diario New York Times en su lista de libros más vendidos sobre consejos y métodos de “conozca cómo hacerlo”. El Dr. Robert Atkins, a sus 69 años, sigue aun como el gurú reinante del movimiento y aparece de nuevo en las listas con La Nueva Revolución Dietética (New Diet Revolution) del Dr. Atkins . Otros libros sobre dietas bajas en carbohidratos que se mencionan son: La Dieta del Adicto a los Carbohidratos (The Carbohydrate Addict's Diet) y un plato lleno de efectos secundarios de Rachael y Richard Heller, El Poder de la Proteína (Protein Power) por los Doctores Michael y Mary Eades, ¡Eliminadores del Azúcar! (Sugar Busters!) , La Zona (The Zone) y Hágase Flaco con Alimentos Fabulosos (Get Skinny on Fabulous Foods) por Suzzane Somers. Algunos quizás compraron el libro de Somers por la portada a todo color donde ella aparece lamiendo el dedo embarrado de comida, pero aun así, se convirtió en un libro No. 1 en ventas, algo que con su colección de poesías (que a pesar de los mejores esfuerzos de Johnny Carson) nunca consiguió. Incluso Francia, la amante del pan, ha tenido un libro No. 1 en ventas sobre dietas altas en proteínas. Coma para Adelgazar (Eat Yourself Slim) por Michel Montignac y Polonia produjo el plan Óptimo de Nutrición . Rusia también habría publicado uno si tan solo tuviera carne.

No es difícil escuchar a personas hablar sobre estas dietas, porque lo único que gustan más de platicar a las personas aparte de comer es el no comer. Jan Rowell, 52, una escritora técnica en West Linn, Oregon, siguió la dieta de los esposos Heller y bajó 105 libras de peso, logrando adelgazar hasta pesar 140 libras . “Yo pude bajar todo este peso comiendo alimentos bajos en grasa”, dice ella. “Pero las veces que me puse a dieta de esa forma, siempre resultó una lucha. Con estas dietas, usted se siente milagrosamente libre del hambruna y el impulso a comer”. Cathy la de las tiras cómicas asediada por el peso confrontó la locura de la dieta baja en carbohidratos en su sección de la tira cómica de la semana pasada, haciendo mueca de “¡Aaaack!” durante 5 días en que sus socios comieron hamburguesas de queso. Se ha proyectado que la demanda de carne en 1999 aumentará 1.6% más del último año y el consumo de carne de puerco aumentará 2.3%. Ahora, hacer lo que a usted se le venga en gana incluye un plato, tenedor y cuchillo con una hamburguesa Whopper deshuesada en el restaurante Burger King. Las celebridades y demás personas como ellas (os) se jactan del tocino y huevo que han desayunado, seguido por una comida a media mañana de cueritos de puerco. A cambio comer carne sin límites, todas las dietas nuevas la piden que abandone el arroz y pollo. ¿Quién no aceptaría una dieta que pueda practicarse en las Vegas?

Esto desalienta a la mayoría de los doctores tradicionales y dietistas profesionales. Ellos están atacando estas recientes dietas novedosas en la cadena televisiva CNN hacienda que Leeza se parezca la Grupo McLaughlin . La semana pasada 9,000 de ellos se reunieron en Atlanta para una conferencia de la Asociación Dietética Americana y cuando la organización no tenía programada ninguna platica de Atkins para sus seminarios, se bombardeó a las dietas bajas en carbohidratos como si fueran “una pesadilla”. JoAnn Hattner, una nutrióloga clínica de UCSF del Centro Médico en la Universidad de Stanford que asistió a la conferencia, se preocupa por los altos niveles de proteína y grasa en muchas de estas dietas, así como por su falta de fibra. “Remover la fibra provoca constipación, deshidratación de fluidos, debilidad y náuseas. Es una gran tensión para los riñones”, según comenta ella. Keith Ayoob, un profesor de nutrición del Colegio de Medicina Albert Einstein en la Ciudad de Nueva York, advierte sobre otros “efectos secundarios muy desagradables – en ocasiones un aliento realmente malo”.

Pero millones de personas están deseosas de arriesgarse a padecer halitosis, o peores daños a su salud de largo plazo, con tal de deshacerse de su obesidad. Los Estados Unidos de América, es por mucho la nación con más personas obesas en el mundo, el 54% de la población padece de sobrepeso. Si los americanos no realizaran viajes transcontinentales, pensarían que 200 libras era algo normal. Ellos comen 7% más calorías de lo que consumían hace 20 años. Incluso los niños del país, ellos tan hiperactivos requieren de Ritalin, están gorditos; 25% de ellos padecen sobrepeso. Para combatir esto, los ciudadanos Americanos, en lugar de ejercicio, gastan $33 billones de dólares al año en la industria dietética.

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