Jueves 11:12 A.M.
11 de Marzo de 2010

 
   Acerca de Nosotros
   Productos
   Método
   Sistema
   
   
   Investigación Científica
   Publicaciones
   Consulta con el Doctor
   Calcula tu Peso
   Cómo ser Distribuidor
   Directorio de Distribuidores
   Recetas
   Libros Gratis
   Propuesta para Médicos
   Testimonios
   Ayuda en Línea
   Preguntas Frecuentes
   NOTICIA IMPORTANTE



7805235
Visitantes

 
Mitos Sobre una Alimentación Baja en Carbohidratos

Todos estos mitos provienen de escritores gastronómicos, especialistas en salud y mantenimiento físico, y de otras personas cuyas opiniones generalmente respeto. En otras palabras, de gente que debería tener mucho más conocimiento sobre este tema.

Mito: La alimentación baja en carbohidratos es alta en proteínas.

Verdad: La alimentación baja en carbohidratos se equilibra con proteínas.

Los requerimientos de proteína para quienes siguen una alimentación baja en carbohidratos no se distingue gran cosa de aquellas orientadas a una alimentación baja en grasas, o incluso para aquella gente que no está en ningún régimen de alimentación en especial. No obstante, alguien que adopta una alimentación baja en carbohidratos ciertamente tiende a prestar más atención a las proteínas comparado a otros planes de alimentación. Si usted acostumbra comer carne, ya es más propenso, de manera natural, a consumir muchas proteínas, por lo que su consumo probablemente no cambie si empieza una alimentación baja en carbohidratos. Lo normal en una persona que tiene una alimentación con un alto contenido de carbohidratos, es que simplemente equilibra el contenido de proteínas y eso, efectivamente, es un incremento, pero más que nada un mejor balance porque ahora consume las proteínas que debe consumir y reduce los carbohidratos que tanto le afectan. Ciertamente, algunas personas que siguen una alimentación baja en carbohidratos y que comen carne consumen suficientes proteínas. Esto les ayuda a sentirse satisfechos y a seguir con la alimentación balanceada (la carne no contiene carbohidratos). Pero difícilmente se necesita -o conviene incluso- ingerir más de doscientos - trescientos gramos de proteína al día. Los vegetarianos que llevan una dieta baja en carbohidratos rara vez se exceden en las proteínas.

Una escritora cuyas investigaciones sobre el entrenamiento con pesas han sido revolucionarias (Miriam Nelson, cuyos libros recomiendo a todo el que esté dispuesto a escuchar) ha tergiversado completamente la visión de la alimentación baja en carbohidratos. En su libro “Mujeres Fuertes se Mantienen Delgadas”, escribe: “Si usted reduce drásticamente la cantidad de carbohidratos y la compensa con una cantidad correspondiente de proteína…” ¿Cómo dice? Jamás he sabido de nadie que haga eso. ¿De verdad piensa que la gente está consumiendo 500 gramos o más de proteína al día, por encima de las proteínas que consumía antes de seguir una alimentación baja en carbohidratos? Es posible que algunos de los que siguen esta dieta la malinterpreten de este modo, pero ciertamente ningún escritor competente en esta alimentación sugerirá algo por el estilo.

Desgraciadamente, cuando la gente quiere desacreditar una idea, frecuentemente lo hace eligiendo la manifestación más extrema de dicha idea en la práctica y usándola como “prueba” de que su uso es peligroso. Sí, hay gente que sigue una alimentación baja en carbohidratos de manera incorrecta, pero esto no hace que esta alimentación sea mala siempre y cuando se tenga cuidado de balancear la nutrición con los suplementos: vitaminas, minerales, fibras, antioxidantes, etc. Adecuados como es el caso del método MetaliM.

 Mito: La alimentación baja en carbohidratos es comparable con esas dietas de “proteínas líquidas” de hace un par de décadas.

Verdad: Estos dos tipos de alimentación no tienen nada que ver.

De hecho, nunca he escuchado a nadie decir que una alimentación baja en carbohidratos es lo mismo que una dieta de proteínas líquidas, pero cuando le dan la lista de advertencias, puede ver que realmente están hablando de la segunda. Las dietas de proteínas líquidas fueron populares en las décadas de los setentas y ochentas, y ciertamente son bastante peligrosas. No solamente eliminan la mayoría de los carbohidratos, sino también la mayoría de las grasas (¡qué curioso!, nadie usa sus riesgos para tratar de desacreditar una dieta baja en grasas). También son bastante bajas en calorías. He conocido gente a la que le fue bien con la dieta de proteínas líquidas, pero ¡fueron observados por un médico todo el tiempo!

Cuando le digan que la alimentación baja en carbohidratos es mala, deténgase a preguntarles si están hablando de lo que en realidad está comiendo, o de algo totalmente diferente. Es probable que sepan, pues simplemente están repitiendo advertencias que leyeron de algún autor, el cual repite lo que leyó acerca de otra dieta.

Mito: La alimentación baja en carbohidratos es mala para sus riñones.

Verdad: ¿Dónde está la prueba?

Esto es algo viejo, pero no deja de ser bueno. Al tratar de seguir una dieta baja en carbohidratos, ¿cuánta gente se espanta con las advertencias alarmantes de que sus riñones podrían estallar o algo por el estilo? De vez en cuando escucho el mito enfocado al hígado. Este mito supone que 1) la persona que lleva una alimentación baja en carbohidratos consume enormes cantidades de proteína; 2) dicha proteína es peligrosa para los riñones. Primero que nada, puede ser que usted no esté consumiendo más proteínas en esta dieta que como lo haría en una dieta alta en carbohidratos. Segundo, no hay prueba de que quienes no padecen enfermedad de los riñones corran algún riesgo por comer mucha carne u otras fuentes de proteína. Nadie – nunca ha mostrado ninguna prueba en ese sentido.


Mito: La alimentación baja en carbohidratos funciona solamente porque en realidad se sigue una alimentación baja en calorías.

Verdad: Una alimentación baja en carbohidratos no es una dieta baja en calorías.

Este mito lo escucho todo el tiempo. Incluso escuché a una autora quien afirmaba haber visto dietas bajas en carbohidratos que piden menos de 1,000 calorías al día. Claro, en cualquier plan de alimentación puede encontrar variaciones. Algunas personas que llevan una alimentación baja en carbohidratos también consumen pocas calorías; incluso algunos combinan la dieta baja en carbohidratos con una dieta baja en grasas. Probablemente haya planes de dieta que sean partidarios de esto. Pero consumir bajas calorías no sólo no es parte del método MetaliM.

Los novatos en los grupos de discusión y listas de correo de quienes siguen una alimentación baja en carbohidratos, a menudo dicen que tienen hambre cuando hacen esta dieta. ¡Se les dice que coman más! y no alimentos bajos en calorías; los incitan a comer más grasas o cualquier otro alimento que no contenga una gran cantidad de carbohidratos. Si observa el total de calorías reales de quienes siguen con éxito una alimentación baja en carbohidratos, vera que está dentro del rango que sugieren los autores de dietas que no creen en las dietas bajas en calorías. En otras palabras, son calorías aceptables. Claro, consumir cantidades normales y aceptables de calorías representa una enorme disminución de calorías para algunas personas con sobrepeso. Pero para otros representa un aumento o ningún cambio.

Un tema importante en las listas de discusión es, desde luego, el estancamiento en la pérdida de peso. En ocasiones alguien consumirá demasiadas calorías y tendrá que reducirlas para perder peso. Pero es mucho más común que alguien esté comiendo muy poco y tenga que incrementar las calorías para poder perder peso. Quienes siguen el método MetaliM no necesitan contar las calorías, sólo los carbohidratos. Pero es buena idea estar al pendiente de ellas, así como del consumo de micronutrientes, fibras y termogénicos como se recomiendan en el método MetaliM.


Página 1 de 3

Derechos Reservados ® 2002 eSKINY